Estabilidad y dignidad laboral según nuestra filosofía del bien común

     Se entiende por estabilidad la cualidad de estable; el punto de equilibrio ya sea en lo familiar, emocional, económico o también laboral, area en la que aplicando el concepto podríamos decir que: “estabilidad laboral es el derecho que tiene el trabajador de permanecer en su empleo y de no ser despedido sino cuando sobreviniera circunstancias taxativamente determinadas por la ley. El trabajador tiene la posición segura de permanecer en su puesto”.

     Este es un concepto muy bonito y conveniente para los colaboradores pero qué tan beneficioso es para la empresa que el colaborador se sienta tan seguro en su puesto de trabajo. ¿Trabajan arduamente para que la meta de la empresa se cumpla o solo están ahí porque es su derecho permanecer en su puesto de trabajo?, ¿Es conveniente para la empresa tener colaboradores que vean su puesto como individuales y no como un conjunto? Es por ello que se desarrolló que la estabilidad laboral no dependiera solamente de la empresa, sino también del colaborador.

     En Colibrí nuestra filosofía del bien común nos permite ver la estabilidad laboral como una oportunidad de ver la entidad, Escuela de Español Colibrí, como una responsabilidad compartida, es decir que depende de cada una de las integrantes el añadir valores que nos impulsen a trabajar hacia la misma meta. Nos movemos y avanzamos con ella, creamos nuestra propia estabilidad, hacemos que Colibrí avance al ritmo que debe avanzar para ser competente y competitivo ante los cambios que surgen durante el camino.

     Debido a que nosotras creamos nuestra estabilidad Colibrí retribuye nuestro esfuerzo e integración con un nuevo concepto de dignidad laboral. El vernos con equidad de oportunidades, como hablábamos en el articulo anterior, nos hace alcanzar el derecho de ser valoradas y respetadas de la misma forma, también creamos la oportunidad de dignificar nuestros puestos de trabajo con condiciones justas de desempeño no solo porque merecemos ese respeto por derecho, sino a medida de aprecio a nuestra forma de integrarnos en este equipo como entidad propia.

     Reconocemos nuestras labores a un nivel que cualquier empresa lucrativa no haría, como el respeto a nuestra toma de decisiones y autonomía laboral, el respeto a nuestras horas laborales y descansadas cuando se necesite, el hecho de que exista flexibilidad y libertad en la forma de crear y reestructurar nuestros puestos de trabajo. Sin embargo esto no significa que no exista disciplina lo cual lo hace más interesante, ya que estamos conscientes de que de nosotras mismas depende nuestra estadía en esta entidad, por lo tanto damos lo mejor de nosotras para que Colibrí sea excelente y así se vea el fruto de nuestro esfuerzo.

     Somos muy integrales, vemos esto más allá de un puesto de trabajo en el cual no solo esperamos el pago a fin de mes. No lidiamos con un verdugo que estresa cada inicio de mes con una meta competitiva y cuantitativa; tenemos metas y obligaciones que cumplimos porque estamos motivadas a hacerlo, porque nosotras mismas nos impulsamos esas metas y lo hacemos con constante movimiento en la búsqueda del mejoramiento de la calidad, cada una empoderándose en su puesto a un nivel mas competente.

     Sabemos que generalmente en otras empresas no permiten que te movás sin autorización alguna, sin la libertad de aportar tu ritmo al movimiento de la estabilidad de la misma entidad y el hecho que aquí en Colibrí se nos permita, ya la hace una empresa más humana y dignificante.

     Esperen nuestro próximo artículo para continuar hablando sobre la “Filosofía del Bien Común”

Escrito por Jana Esther Baltodano
Responsable Atención al Cliente

Equidad e igualdad de oportunidades según nuestra “filosofía del Bien Común”

     Recientemente, los términos equidad e igualdad han hecho ruido en los espacios sociales, políticos, económicos, culturales, laborales, entre otros; sin embargo, ¿Tenemos bien definido sus significados y diferencias? Pues, a como acabo de mencionar, en cada espacio se utilizan con uno u otro énfasis, lo que nunca cambiará es su sentido de justicia, entonces, veamos desde su etimología qué significa “equidad” e “igualdad” y como los aplica Colibrí en la cotidianidad de sus labores como principios fundamentales.

     El término igualdad (latín aequalitas, lo que significa “llano” o “equilibrado”) hace referencia a puntualidades, incluso medición a través de números como el famoso 50/50 (50% hombres, 50% mujeres en una empresa). Por su lado, el término equidad (del latín aequitas, de aequus, “igual”; del griego “͗επιεικεία”, virtud de la justicia del caso en concreto), hace referencia, según la DRAE:
1. Cualidad que mueve a dar a cada uno lo que se merece sin exceder o disminuir.
2. Justicia o imparcialidad en un trato o un reparto.

     Entonces, cuando hablamos de equidad e igualdad de oportunidades, tomamos ambos conceptos y los aplicamos a nuestro personal con el sentido de justicia social que esto implica, reconociendo que se cumple cuando todas las personas tienen las mismas posibilidades de acceder al bienestar social y poseen los mismos derechos.

     La verdadera clave está en encontrar la diferencia dentro de la igualdad, resaltarla y tomarla en cuenta dentro de todos los procesos de crecimiento de Colibrí, a eso le llamamos: Bien Común.

Colibrí aplica este principio de justicia social en cada uno de los puestos que existen en la Escuela, es decir, todas somos maestras con las mismas condiciones pero cada una tiene un área complementaria según sus capacidades y aptitudes, lo que nos hace un equipo multidisciplinario o, mejor llamémosle, integral.

     Una cosa importantísima que debemos resaltar es que somos un equipo conformado por mujeres, donde se nos da la oportunidad de demostrar y fortalecer nuestras capacidades personales-profesionales, impulsándonos a competir, no entre mujeres, sino en el mundo laboral formal que ha sido tan limitado y duro para nosotras.

     Entre otra de las tantas formas que podemos mencionar en donde aplicamos la igualdad de oportunidades es en el derecho de participar en los procesos de creación de las políticas de la empresa. Cada una tiene la oportunidad de proponer y discutir sus argumentos dentro del marco del respeto humano y de las diferentes necesidades que cada una tiene. Sería falso decir que siempre estamos de acuerdo y que fácilmente llegamos a un acuerdo, pero tener esa oportunidad de debatir, quitar y poner es lo que nos hace una empresa con sentido de justicia y reconocimiento de la diferencia dentro de la igualdad.

     Cuando una de nuestras instructoras te dé a conocer una de nuestras políticas, recuerda que detrás de ésta hubo en enorme proceso de discusión de horas, días o hasta semanas, pero que cada una de nosotras hizo un aporte y fue tomado en cuenta.

     Así despedimos este capítulo y te invitamos a leer otro de nuestros principios, explicado por otra de mis compañeras el próximo mes. Recuerda que también puedes dejarnos un comentario.

Escrito por Cecilia Flores
Responsable de ventas en línea

Nuestra Filosofía del Bien Común

Veamos: el “Bien” es una posesión, en este caso es lo que implica la Escuela de Español Colibrí, y “Común” significa que es de todas sus colaboradoras; en cambio el “Bienestar común” es un estado de bienestar por el que trabajamos todas.

La Escuela de Español Colibrí es una empresa y como toda empresa es un reto encontrar una identidad, una misión y una visión. Igual que en la vida natural y social del ser humano, encontrar nuestra identidad es algo que nos ha tomado cierto tiempo. Sin embargo hay algo de lo que siempre hemos estados seguras y seguros: solo trabajando juntas y juntos vamos a alcanzar nuestras metas como una entidad. Es así como surge la Filosofía del Bien Común.

Ésta, para mí, es la participación de cada una de la colaboradoras en la toma de decisiones sobre dicha entidad, pero no significa que consultamos cada cosita porque parte de trabajar en pro del bien común es que se confíe en nuestro actuar y en nuestra capacidad de decidir. También es estar y ser conscientes de que una decisión nos beneficia o afecta a todas y todos. El trabajo en equipo juega un rol fundamental y tenemos claro que esto significa que cada una velará por el cumplimiento de sus funciones pues estamos conscientes de que no llevarlas a cabo, nos llevará a una crisis grupal y por lo tanto empresarial, que terminará afectándonos a todas y a todos.

Somos humanas ante todo y con todo el potencial o retos que eso implique.

En nuestra filosofía errar está bien, pero tomar ese error como aprendizaje o responsabilidad, y no como culpabilidad, marca una enorme diferencia para el crecimiento personal-profesional; y si cada una crece, Colibrí también crece al mismo ritmo.

Todo lo que implica Colibrí es nuestro bien más preciado. Este bien tiene ejes que son importantes cuidar para alcanzar metas y para eso cultivamos valores que nos ayudarán en el andar común.

Este año hemos decidido dedicar nuestro blog a esta linda filosofía, en la que no todo es color de rosas, pero hasta de los grises se sacan aprendizajes.

Para continuar con este tema, las colaboradoras haremos artículos que nos ayudarán a entender más sobre nuestros valores, entre los que seguimos construyendo:

-Equidad

-Igualdad de oportunidades

-Estabilidad y dignidad laboral

-Empoderamiento

-Distribución equilibrada de los bienes

-Libertad interna

-Respeto mutuo

-Creatividad y apertura

Escrito por:
Diana Iris Herrera Castro

Gastronomía nicaragüense

La gastronomía de Nicaragua se remonta a los tiempos precolombinos; luego durante la conquista y colonia española la unión de dos razas y dos culturas dio como resultado un menú criollo muy rico y variado, la base fundamental de nuestros platillos es el maíz, razón por la cual nos llaman los hijos del maíz que es muy común en todos los países de centroamérica y México.

Hay algunas variaciones entre las recetas típicas de Nicaragua; dependiendo de la zona del Pacífico, Atlántico, Norte y Centro del País.

La mayoría de las comidas típicas matagalpinas se realizan a base de maíz, producto autóctono de nuestras tierras, entre las que se destacan el indio viejo, nacatamale, tortillas, güirilas, elotes cocidos y asados, tamales dulces, tamales pizques, y por supuesto el riquísimo gallo pinto con queso y maduro frito, vigorón, chancho con yuca, sopa de gallina india, mondongo y res, entre otros. Entre las bebidas tenemos, el tiste, pozol, la chicha, la cúsnaca y una variedad de deliciosos postres conocidos como cosa de horno, buñuelos de yuca o maíz, arroz con leche, ayote en miel, cajetas de frutas, atol de maíz con leche o nancite, cúsnaca y almíbar entre otros.

Siempre he dicho que el domingo es mi día favorito; porque es un día para compartir con la familia y amigos, un día en el que culturalmente la familia se reúne, donde la cocina se convierte en un lugar especial para platicar, reirse y recordar; mientras se prepara una deliciosa sopa o parrillada para almorzar, donde se reúnen diferentes generaciones para disfrutar. Es muy común ver a los chigüines -niños- corriendo y gritando por toda la casa, los jóvenes reunidos hablando de sus experiencias, mientras los adultos están cocinando y contando chistes en la cocina y posiblemente disfrutando de una rica cerveza bien fría o un roncito con hielo y limón, experiencia que disfruto uno que otro fin de semana con mi familia.

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En la cocina de la escuela de Español Colibrí tenés la oportunidad de aprender a hacer ricos y sencillos platillos típicos, con ingredientes que se pueden encontrar en otros países, entre nuestras recetas se destacan; las enchiladas de frijoles, repochetas, quesillo, tortillas de maíz, indio viejo, sopa de cuajada, guisos, empanadas de plátanos, gallo pinto, almíbar, cúsnaca, chicha, pinol, pozol entre otras recetas, uuummmm que rico! Si no te gusta cocinar y te encanta comer; otra opción para disfrutar de las comidas típicas es quedarte con una familia, en Colibrí brindamos el servicio de alojamiento con familias (Homestay) donde cada día la mamás de las familias preparan ricas recetas de la región, tomando en cuenta la necesidades del huésped.
Una de las experiencias gastronómicas que me encanta en el trabajo, es cuando nos reunimos con las responsables de familias para hacer degustaciones de comidas temáticas, (guisos, postres, ensaladas, batidos, etc) donde cada una elabora un platillo típico para compartir y enseñar sus técnicas personalizadas de elaboración, actividad que realizamos dos veces al año para rescatar y compartir las recetas heredadas por nuestros padres y abuelos.

Escrito por Karla Averruz
Profesora de Colibrí y Responsable de Alojamiento.

AL SON DE MARIMBAS Y GUITARRAS.

La música es el arte que se introdujo en la cultura nicaragüense con exuberancia de ritmos, que refleja nuestra historia de una manera pintoresca, en una mezcla de contextos indígenas entre folclore y danzas. Por eso, cada ciudad tiene su propio estilo que muestra su origen nativo, pues es un orgullo que permanece en el corazón de la gente y que merece exaltación cultural.

En nuestro país para promover y deleitarnos con nuestra música tenemos grupos de bailes folclóricos, que en cada festival o en cada fiesta típica se presentan como parte de una conservación cultural, cabe mencionar que también tenemos grandes obras de teatro sobresaliendo: El Güengüense (magnifica representación de nuestra época colonial) y El Toro Huaco, etc.

De niña me encantaba ver a las muchachas bailando folclore, usando coloridos trajes, su pelo trenzado y sus llamativos collares de perlas, pensaba que también podía ser parte de un grupo folclórico , ese era uno de mis deseos de infancia, con el tiempo tengo muchos recuerdos especialmente de mi última presentación en el popular y ya inexistente Teatro Perla, pero como disfrutaba usar esos trajes de colores, para mi, era especial bailar folclore, me sentía como una princesa indígena llena de brillantes usando ropa nueva.
Hoy en día disfruto de esos recuerdos al escuchar esas canciones que son parte de mi cultura, pero también de los mejores recuerdos de mi infancia.

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En Escuela de Español Colibrí, nos sentimos comprometidas y contentas de integrar en nuestras aulas de clases y como actividad socio cultural nuestra música típica, como parte de una sumersión cultural, además de complementar las expectativas que buscan nuestros/as estudiantes al explorar este país.
En las clases de baile, la música puede variar entre ritmo latino como salsa, merengue e incluyendo folclore, usando hermosos trajes típicos que les aventuran a sentir la música y a bailar con pasión.

Escrito por: Heysel Marín, profesora de la Escuela Colibrí.

Jugando y compartiendo herencias

Juegos

Juegos nicaragüenses, hay una diversidad de juegos que tenemos en nuestra cultura, son juegos heredados por nuestros tatar-abuelos, abuelos, padres, desde niños nos abre un espacio social en el que podemos participar así como también la oportunidad de aprender sobre la solidaridad, comunicación y respeto entre los seres.

Yo pienso en juegos y me acuerdo la corredera con mis amigos y amigas de mi barrio. “Landa”, era uno de nuestros juegos favoritos, en este se elige una persona para que “la quede” y esta persona debe tocar a otra para que sea la siguiente persona que le corresponda tocar, se trababa de correr para que no te alcanzara el otro niño/niña.
Otro de los juegos que recuerdo y que aún me gusta, es la Cebollita, era divertido cuando todos halábamos a quien estaba agarrado de un poste, me sale una sonrisa al recordar cuando caíamos porque ya no aguantábamos continuar tirando más de la persona de adelante, todos y todas caíamos al suelo, otro de los jugos eran Mirón Mirón – o Neron Neron, en otros lugares – tengo la canción en la cabeza cuando lo menciono “ mirón, mirón, mirón donde pasa tanta gente, la calle San Vicente que a de pasar, con sus ojitos care mosquitos, ¿con quien te quieres ir, con la luna o con el sol?”. El Escondido cuando escucho en la calle a mi hijo jugando con sus amiguitos me dan ganas de ir a jugar también, los disfrutaba y podría disfrutarlos ahora. Aún cuando voy a las seis de la tarde pasando por las calles de mi barrio puedo ver a los niños y niñas jugando y eso me alegra mucho porque pienso que todavía lo tenemos, tenemos la necesidad de hacer amigos y amigas de esa forma, apretándonos, corriendo, abrazándonos todos sudados.

También debo reconocer que en muchos de los juegos a veces no podía participar por mi falta de habilidades como el trompo, para mi era muy difícil poder hacerlo y claro cuando me di cuenta solo decidí dejarlo, habían muchos juegos que ya marcaban roles de género que por supuesto iban construyendo ideas en mi mente y en la cada uno de mis amiguitos y amiguitas, iniciamos con el trompo, las chibolas, aunque todavía algunas de mis amigas con la resistencia de las mujeres no juegan chibolas, ellas siempre participaban pero sé que no es en todos los casos. Pero claro si ellas jugaban, no se libraban de recibir un apodo en el caso de mis vecinas era chimbaronas y en el caso de los niños tampoco es la excepción, si había alguno de los niños que jugaba muñecas, a la cocina o algo que estuviera relacionado con “el rol de las mujeres” los llamaban maricones. Es triste realmente que los y las niñas no puedan disfrutar libremente de los juegos con los que se sienten atraídos porque los adultos les impones roles y categorías, qué jugar y qué no.

Bueno con todo lo que nos gustan los juegos nicaragüenses y para rescatar esa diversión que nos dan, en Colibrí hemos decidido mostrarlos a nuestros estudiantes y grupos cada vez que nos visitan, así que tenemos en nuestro plan de clases practicas juegos en el parque con los/las estudiantes, ya hemos jugado la cebollita, el mundo al revés, mirón mirón, ron -ma- ca- ron entre otros.

Debo decir ahora que estamos agradecidas por esas herencias que nos sacan sonrisas y nos llenan de sudor.

Escrito por: Lussiana Salazar

La religión en Nicaragua, Matagalpa y Colibrí

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La religión forma parte de la identidad cultural de un pueblo.

En Nicaragua las creencias y celebraciones religiosas impregnan a toda la sociedad. Hay cuatro días feriados religiosos, señalados en el código del trabajo. Es evidente que la religiosidad de los/as nicaragüenses, son altas, a juzgar por la participación de la gente en los eventos religiosos.

La iglesia católica fue la primera religión traída a Nicaragua por la colonización española. Durante mucho tiempo fue la única religión permitida en el país. Con el tiempo, llegó el movimiento protestante, el cual empezó a construir iglesias en todo el país.

Dentro de las actividades religiosas que se celebran en Nicaragua están las misas, procesiones, cultos, peregrinaciones, vigilias, celebración del día de la Biblia entre otras.

En la escuela Colibrí, hacemos una promesa de ventas, la cual consiste en clases personalizadas, adaptadas a la necesidad y características del estudiante y según sus preferencias.

En mi experiencia como docente, la religión ha sido importante para algunos/as estudiantes, por lo tanto la adaptación de la metodología ha sido de mucha utilidad; escuchar música cristiana, visitar colegios religiosos, leer la Biblia durante las clases, por mencionar algunas, siempre con el objetivo de hacer las clases practicas y personalizadas.

Como resultado de esta enseñanza he obtenido la satisfacción de los/as alumnos/as porque resultan ser temas de interés personal a la vez que puedo observar en ellos la motivación y el deseo de aprender español haciendo lo que les gusta y para mí la experiencia es muy buena con cada aprendizaje, ya que siempre estoy asimilando ideologías nuevas, lo que me queda como modelo para futuras clases con estudiantes que poseen las mismas características.

Es importante mencionar que en la escuela Colibrí se respeta la fe, las practicas religiosas o el ateísmo de los estudiantes y de las colaboradoras internas y externas sin ninguna distinción. Como docente respeto el criterio de cada alumno y compañera de trabajo. Estoy abierta a escuchar opiniones, ideas y nuevos argumentos sobre religión.

Escrito por Mayra Ortega
Docente de Escuela de Español Colibrí